La misericordia de Jehová
Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo
vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no
vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es
y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del
castigo.¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él,
esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios?
Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión,
juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su
cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren
los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y
no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de
ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?
Y Jehová, solícito
por su tierra, perdonará a su pueblo. Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí
yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os
pondré en oprobio entre las naciones. Y
haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su
faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su
hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas.
Tierra, no temas;
alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los
pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la
higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y
gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo,
y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares
rebosarán de vino y aceite. Y os
restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta,
mi gran ejército que envié contra vosotros.
Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.
Joel 2:12-26